Cuando comenzamos un tratamiento de láser médico es habitual preguntarse por qué hay que esperar varias semanas entre una sesión y la siguiente. Si el objetivo es reducir el vello, ¿no sería mejor hacer las sesiones con mayor frecuencia?
La respuesta está en el ciclo natural de crecimiento del pelo. Y entenderlo ayuda a comprender por qué respetar los tiempos entre sesiones es una parte fundamental del tratamiento.
El pelo no crece todo al mismo tiempo
Aunque a simple vista pueda parecerlo, el vello de una misma zona no se encuentra siempre en el mismo momento de crecimiento. Cada pelo atraviesa diferentes fases y, durante una sesión de láser, no todos están en el punto óptimo para ser tratados.
De forma sencilla, podemos dividir su ciclo en tres fases principales:
Fase anágena: crecimiento
Es la fase de crecimiento activo del pelo. El vello está desarrollado y conectado al folículo.
Esta es la fase en la que el láser puede actuar de manera más efectiva sobre el folículo, ya que la energía es absorbida a través del pigmento del pelo.
Fase catágena: transición
El crecimiento comienza a detenerse y el pelo entra en una fase de transición.
En este momento ya no se encuentra en las mismas condiciones que durante la fase anágena, por lo que la acción del láser es menor.
Fase telógena: reposo
Es la fase de descanso del folículo. El pelo termina desprendiéndose mientras el folículo se prepara para iniciar posteriormente un nuevo ciclo de crecimiento.
Entonces, ¿por qué una sola sesión no elimina todo el vello?
Precisamente porque no todos los pelos se encuentran en fase anágena al mismo tiempo.
Durante una sesión podemos actuar sobre aquellos que están en su fase de crecimiento activo, mientras que otros permanecen en transición o reposo.
Con el paso de las semanas, nuevos folículos comienzan un nuevo ciclo y aparece vello que anteriormente no estaba en la fase adecuada para ser tratado.
Por eso necesitamos diferentes sesiones a lo largo del tratamiento.
¿Qué ocurre después de una sesión de láser?
Durante las semanas posteriores puedes notar diferentes cambios.
Parte del vello tratado comienza a desprenderse progresivamente y durante un tiempo puedes observar una disminución importante del crecimiento.
Más adelante pueden comenzar a aparecer nuevos pelos.
Esto no significa que la sesión anterior no haya funcionado. Son, en muchos casos, pelos procedentes de folículos que se encontraban en otra fase de su ciclo cuando realizamos el tratamiento anterior.
Y ahí está precisamente la razón por la que esperamos antes de volver a aplicar el láser.
¿Por qué espaciamos las sesiones aproximadamente dos meses?
El ciclo del pelo necesita tiempo para renovarse.
Realizar una sesión todos los meses no significa necesariamente obtener mejores resultados. Si todavía no ha aparecido suficiente vello nuevo en fase de crecimiento, estaríamos adelantando la siguiente sesión sin aprovechar el momento más adecuado del ciclo.
En NIUD espaciamos las sesiones aproximadamente dos meses, adaptando siempre la planificación a la zona tratada y a la evolución de cada persona.
De esta manera dejamos que aparezca una nueva generación de vello en fase anágena antes de realizar la siguiente sesión.
No se trata de hacer más sesiones, sino de hacerlas en el momento adecuado.
¿Por qué cada vez parece que hay menos pelo?
A medida que avanza el tratamiento, vamos actuando progresivamente sobre nuevos folículos en fase de crecimiento.
Por eso es habitual observar cambios sesión tras sesión: menor cantidad de vello, crecimiento más lento o pelo progresivamente más fino en determinadas zonas.
La evolución, sin embargo, no tiene por qué ser exactamente igual en todas las personas ni en todas las áreas del cuerpo.
Respetar los tiempos también forma parte del tratamiento
Cuando hablamos de láser médico, la planificación es tan importante como la propia sesión.
Conocer el ciclo del pelo nos permite entender por qué debemos esperar, por qué siguen apareciendo algunos pelos entre sesiones y por qué realizar el tratamiento con mayor frecuencia no significa necesariamente conseguir mejores resultados.
En NIUD realizamos una valoración y seguimiento del tratamiento para adaptar las sesiones a la zona, al tipo de vello y a su evolución.
Porque en láser médico, el momento en el que realizamos cada sesión también importa.



